Las llamas dejaron al menos 7 heridos y daños materiales que no han sido cuantificados.
Blanca Nieves Casalonvo Valarezo, de 67 años, lloraba desconsolada en la esquina de las calles Padre Solano y Ximena, en el centro de Guayaquil. Eran cerca de las 15:00 de ayer.
A su alrededor, decenas de bomberos corrían de un lado a otro tratando de controlar el incendio que se había iniciado una hora y media antes en una fábrica de pinturas ubicada en la parte posterior de su casa, sobre la calle Luis Urdaneta.
“La candela ha salido de atrás de la casa donde vivimos nosotros, allí hay un taller; pero los bomberos no han venido brevemente, no han avanzado a apagar y se inflama la casa que es de madera”, recordaba Casalonvo, mientras custodiaba un televisor plasma de 32 pulgadas, uno de los pocos artefactos que no contaminó el fuego ni se sustrajeron desconocidos que fingieron ayudar a la gente.
“Ahora todo se perdió: equipos, computadora, todo... ¡Dios mío, los uniformes de mis nietecitas pequeñas!”, gritaba.
El incendio, según testigos, se originó tras la explosión de un tanquero cargado de un producto inflamable, lo cual hasta el cierre de esta edición el Cuerpo de Bombero de Guayaquil y la Policía no confirmaban.
Pero algunos transeúntes y moradores del sector hablaban de gasolina y otros de diluyente que iba a ser descargado en la mencionada fábrica.
Luego del fuerte estallido, el producto inflamado del tanquero se regó por la acera y contaminó una casa contigua, cuyo dueño no pudo ser contactado, y dos vehículos: un Chevrolet Rodeo, que al parecer pertenecía a la Policía Nacional.
Video de Francisco Guamantica
Fuente: ElUniverso
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